Su elaboración y su aplicación
Introducción
Mucho antes del descubrimiento del zinc como un metal ya se utilizaban minerales de zinc para elaborar la aleación cobre-zinc de latón y sales de zinc para fines medicinales. En Babilonia y Asiria se encontraron objetos que se remontan al tercer milenio antes de Cristo, y en Palestina, objetos que datan de la época de 1.400 hasta 1.000 antes de Cristo.
La primera vez que se añadió zinc mezclado con cobre fue alrededor de 500 antes de Cristo, como demuestra un objeto de adorno encontrado en Rodas. Aunque desde entonces el zinc se utilizó por ejemplo en la elaboración del latón, han tenido que pasar muchos siglos hasta que se le pudo identificar como metal. El término „zinc“ se estableció mucho más tarde en el siglo 17 con el redescubrimiento del material.
En la naturaleza, el zinc aparece exclusivamente en forma de compuestos y se obtiene en un principio a partir de carbonato de zinc, una sal del zinc. El zinc es muy apropiado para aleaciones con otros metales y se utilizó al principio como un componente para elaborar monedas. Desde la edad de bronce, los minerales de zinc estaban en uso. Sin embargo, fue mucho más tarde cuando se conoció el zinc como elemento, es decir, una sustancia básica que no se puede descomponer más. Hasta finales del siglo 18 el zinc se importó desde la India y se cotizó muy caro.
El artículo completo sobre la historia del zinc (elaboración antigua y uso, procesos actuales de elaboración, yacimientos y reservas) se puede leer en formato PDF (Versión en Castellano prevista para 2005).